ENTREVISTA A NATACHA G.
Entrevista completa
- Cuéntanos un poco de ti: ¿dónde estudiaste y qué te llevó a opositar al Cuerpo Jurídico Militar?
Estudié Derecho y Economía en la Universidad Carlos III y, desde la universidad, siempre me atrajo el Derecho Público y el servicio a las instituciones. Descubrí el Cuerpo Jurídico Militar investigando las distintas salidas profesionales y me llamó la atención la posibilidad de combinar el ejercicio del Derecho con la vocación de servicio, además de desarrollar una carrera muy completa y con muchas oportunidades.
- Entre las opciones disponibles, ¿por qué decidiste confiar tu preparación en nosotros?
Buscaba una preparación especializada y personalizada. Desde el principio me transmitisteis mucha confianza, tanto por vuestra experiencia como por los resultados obtenidos. Además, el seguimiento constante y la exigencia me parecieron fundamentales para afrontar una oposición de este nivel.
- ¿Cómo era tu día a día con el temario? ¿Compaginaste el estudio con trabajo o tuviste dedicación exclusiva?
Tuve dedicación prácticamente exclusiva. Organizaba el día con una planificación muy estricta: repasos por la mañana, estudio de temas nuevos y, por la tarde, preparación de los cantes y repasos. Intentaba mantener una rutina constante para llegar al examen con la mayor seguridad posible.
- El CJM exige pasar unas pruebas físicas: ¿cómo organizabas los entrenamientos? ¿Y el examen de inglés?
Entrenaba dos o tres días por semana, adaptando las sesiones para no interferir con el estudio. En cuanto al inglés, aunque el nivel exigido no es especialmente alto, también lo preparé con antelación para evitar sorpresas y llegar con tranquilidad al examen.
- Si pudieras volver al primer día de oposición, ¿qué error no volverías a cometer?
Intentaría no obsesionarme tanto con la perfección desde el principio. Al comienzo pensaba que tenía que dominar cada tema antes de avanzar, y eso ralentizaba mucho el estudio. Es más importante avanzar, dar vueltas al temario y consolidar conocimientos con los repasos.
- ¿Hubo algún momento de crisis en el que pensaste en tirar la toalla? ¿Cómo lo superaste?
Sí, hubo momentos de desánimo, sobre todo cuando parecía que el progreso era más lento de lo esperado. Lo superé apoyándome en mi entorno y confiando en la planificación de los preparadores. Seguir trabajando incluso en los días difíciles fue lo que marcó la diferencia.
- El oral del CJM es el gran monstruo del proceso: ¿cómo gestionaste la presión?
Creo que la clave fue practicar muchísimos cantes. Cuantas más simulacros haces, más confianza ganas. Los nervios siempre existen, pero aprendes a convivir con ellos y a centrarte en exponer lo que sabes en lugar de pensar en el tribunal.
8. Mirando atrás, ¿qué diferencia marcó vuestra preparación?
El seguimiento continuo fue determinante. Los cantes periódicos, el sistema de arrastre, la planificación de los temas y la exigencia hicieron que mantuviera un ritmo constante durante toda la oposición. Además, sentir que siempre había alguien pendiente de tu evolución aporta mucha tranquilidad.
- El día del aprobado: ¿qué se siente al ver por fin tu nombre en el BOE con la plaza?
Es una sensación difícil de describir. Después de tantos años de esfuerzo, sacrificios y renuncias, ves que todo ha merecido la pena. Es una mezcla de felicidad, alivio y orgullo que recordaré siempre.
- ¿Qué tal fue el paso por las academias militares y vuestro regreso a la EMEJ? ¿Sobre qué tema hiciste tu TFM?
Fue una experiencia muy enriquecedora. Además de la formación jurídica, conoces de primera mano la realidad de las Fuerzas Armadas y convives con compañeros de diferentes cuerpos. Mi TFM estuvo relacionado con un tema de Derecho Militar que me permitía profundizar en un ámbito que me resultaba especialmente interesante.
- ¿Dónde te gustaría ir destinada y qué funciones son las que más te atraen?
Me gustaría desempeñar un destino donde pueda seguir aprendiendo y asumir responsabilidades desde el principio. Me atraen especialmente las funciones de asesoramiento jurídico, elaboración de informes y apoyo a la toma de decisiones dentro de las Fuerzas Armadas.
- Un último consejo de oro para los futuros opositores.
Que sean constantes y confíen en el proceso. Habrá días buenos y malos, pero lo importante es mantener la disciplina y dejarse guiar por los preparadores. La oposición es una carrera de fondo, y la regularidad acaba dando sus frutos.
