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ENTREVISTA A DIEGO R.

Diego R.A. ingresó en el Cuerpo Jurídico Militar en solo un año y dos meses de preparación con nosotros; aprobó en 2024, consiguiendo el empleo de Teniente Auditor del Cuerpo Jurídico Militar en julio de 2025. Como curiosidad, por estar destinado en la Armada, compatibiliza sus funciones con la de Juez Marítimo Permanente de Canarias, siendo este el órgano encargado de instruir los expedientes administrativos sobre asistencias marítimas (auxilios, salvamentos y remolques), correspondiendo la resolución posterior al Tribunal Marítimo Central

Este tribunal, a la luz de lo establecido en el Convenio Internacional de Salvamento Marítimo, hecho en Londres, el 28 de abril de 1989, y de la normativa nacional aplicable, determina si la asistencia prestada ha de considerarse salvamento, remolque de fortuna o cualquier otra figura ajena a su competencia, estableciendo, en los dos primeros casos, el premio o remuneración que corresponda de acuerdo con los criterios fijados en las normas indicadas.

Las resoluciones del tribunal pueden recurrirse en alzada ante el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada.

Entrevista completa

1. Cuéntanos un poco de ti: ¿dónde estudiaste y qué te llevó a opositar al Cuerpo Jurídico Militar?

Estudié Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III. Elegí el Cuerpo Jurídico Militar porque combina a la perfección la vocación militar con el ejercicio profesional del Derecho.

2. Entre las opciones disponibles, ¿por qué decidiste confiar tu preparación en nosotros?

Antes de terminar la carrera, conocí, a través de oposicionescuerpojuridicomilitar.com a quien sería mi futuro preparador y la sensación fue muy buena. Me explicó el método de estudio correspondiente y me convenció definitivamente. Un factor determinante fue la posibilidad de poder preparar la oposición a distancia, de manera online, facilitándose la flexibilidad y la adaptación a las necesidades del alumno.

 3. ¿Cómo era tu día a día con el temario? ¿Compaginaste el estudio con trabajo o tuviste dedicación exclusiva?

Desde el principio tuve dedicación exclusiva para la oposición. Las horas de estudio fueron incrementándose progresivamente a medida que avanzaba con el temario, hasta llegar a los meses previos a los exámenes. Lo principal, a mi juicio, es establecer unos objetivos semanales e ir cumpliéndolos, de manera que cada vez se consigue aumentar la carga de estudio. Es un proceso y hay que ceñirse a él.

4. El CJM exige pasar unas pruebas físicas: ¿cómo organizabas los entrenamientos? Y el examen de inglés, a pesar de exigirse un nivel fácil, ¿también lo preparaste?

Siempre he hecho deporte, de modo que en mi horario semanal como opositor reservaba un tiempo imprescindible para la práctica del ejercicio físico, como mínimo de tres días a la semana. No lo hacía solamente por la preparación de las pruebas físicas, sino porque además te permite desconectar del estudio y despejar la mente. Con el inglés, aprovechaba los ratos muertos para escuchar o leer alguna cosa, evitando dejarlo de lado. Evidentemente, en ambos casos, el tiempo de dedicación respectivo fue mayor en las semanas previas a las pruebas.

5. Cuando uno empieza las oposiciones, estudia o destaca aspecto de una manera muy diferente a cuando ya ha dado varias vueltas al temario. Así, si pudieras volver al primer día de opo, ¿qué error no volverías a cometer?

Creo que lo fundamental es establecer un sistema y adaptarse a él, que combine la planificación general con pequeñas metas u objetivos. Al dar la primera vuelta al temario, éste se ve con otros ojos. Un consejo que daría es intentar estudiar de manera eficiente, centrándose en lo importante y sin dedicar demasiado tiempo a cuestiones secundarias. El volumen de temario es muy alto y no se puede tener un conocimiento detallado de todo, sino que hay que seleccionar y sistematizar, intentando alcanzar un conocimiento integral de la materia. Un hándicap de la oposición es el factor tiempo y hay que estudiar con inteligencia.

6. ¿Hubo algún momento de crisis en el que pensaste en tirar la toalla? ¿Cómo lo superaste?

En realidad, nunca lo tuve. De nuevo, creo que lo importante es establecer objetivos semanales, reales pero exigentes, e ir cumpliéndolos. Siempre mantuve en mente el objetivo final y ello era en lo que pensaba en los momentos más duros. Si hay una virtud exigible al opositor ésta es la constancia.

7. El oral del CJM es el gran monstruo del proceso: ¿cómo gestionaste la presión de los exámenes orales frente al tribunal?

Aunque la fecha de los dos exámenes orales sea el momento decisivo de la oposición, deben entenderse como una continuación del trabajo ya realizado. La mejor manera de afrontarlo es ir adecuadamente preparado y confiar en ti mismo. Para gestionar los nervios y agilizar la mente, se realizan muchos simulacros de exámenes con el preparador en los meses previos. Sin embargo, el tribunal no te conoce, por lo que habrás de demostrar lo que ya has estudiado. Lo fundamental es la preparación previa, siendo el día del examen la culminación definitiva de todo el proceso.

8. Mirando atrás, ¿qué diferencia marcó nuestra preparación en tu camino hacia el aprobado? (Sistema de cantes, de arrastre, acompañamiento psicológico, rigurosidad y exigencia, relación de temas…)

El sistema que seguí era mixto: se intentaba dar las máximas vueltas al temario, combinándolo con sesiones de “arrastre”. Psicológicamente, es saludable ver que el temario tiene su fin y que llega un día en que has dado una vuelta a todo, mientras que las sesiones de “arrastre” te preparan para ir acumulando temas. Además, los diversos simulacros de exámenes son determinantes para gestionar los meses previos. En definitiva, lo esencial es la combinación entre una planificación general y una rutina semanal. En mi caso, la exigencia y rigurosidad de la preparación marcaron mi modo de estudio, pues siempre hay algo que corregir o pulir.

9. El día del aprobado: ¿qué se siente al ver por fin tu nombre en el BOE con la plaza?

Es una sensación de satisfacción, de recompensa por el trabajo realizado. En cierto modo, también de alivio, pero en ese momento no lo acabas de asimilar. Hasta meses más tarde, a medida que avanzan los hitos en las academias, uno no va adquiriendo conciencia de que ya ha aprobado. Será en la entrega del despacho de teniente, un año después del aprobado, cuando se termina de asimilar todo.

10. ¿Qué tal fue el paso posterior por las tres academias militares (Zaragoza, Marín, San Javier) y vuestro posterior regreso a Madrid, a la EMEJ? ¿Sobre qué tema has hecho tu TFM?

En mi caso, fue muy bueno. Es una experiencia inolvidable con momentos muy bonitos. Al pasar por las tres academias, cada cual va conociendo cuáles son sus preferencias y se aprecian las peculiaridades de cada uno de los ejércitos. Al llegar a la Academia Central de la Defensa, compaginamos la formación militar con la formación jurídica, en la EMEJ. Nos encuadramos en el batallón de alumnos y también tenemos maniobras y ejercicios. Por su lado, en la EMEJ, obtenemos una visión previa de lo que será nuestra futura labor y, al finalizar, adquirimos un título de Máster por la Universidad de Alcalá de Henares. En mi caso, el TFM lo realicé sobre la inmunidad de los buques de estado y su aplicación a los buques de guerra hundidos.
11. ¿Dónde te gustaría ir destinada y qué funciones son las que más te atraen del día a día del CJM?
Actualmente, estoy destinado en la sección jurídica de la Armada en Canarias. Nuestra labor es prestar asesoramiento jurídico en el ámbito del Mando Naval de Canarias, en diversos ámbitos. De cara al futuro, me gustaría salir de misión en el exterior e incluso poder obtener un destino en el extranjero.
12. Un último consejo de oro para los futuros opositores que se están planteando preparar con nosotros.
La oposición del Cuerpo Jurídico Militar es una de las más interesantes en el mundo jurídico. El abanico de destinos es muy amplio y ello te permite desempeñar distintas funciones a lo largo de tu carrera, de modo que los cometidos profesionales pueden adaptarse a las preferencias individuales de cada persona. Además, aunque las plazas ofertadas sean muy limitadas, la ratio existente entre opositor y plaza es muy alta, siendo un factor diferencial con otras oposiciones. El nivel de exigencia es alto, pero el resultado sin duda merece la pena.